¿Dónde estamos?
Si hay algo que entendemos las travestis racializadas-negras/afro-marrones/indígenas sobre todos las artistas, es que nuestras pieles determinan un final temprano en las grandes productoras argentinas, hasta en las que tienen buena conciencia. Nuestros sueños, los futuros trabajos quedan truncados ante nuestra presencia en las castineras. Muchas veces me fui llorando por no encontrar la acción o palabra justa ante este rechazo que traía algo más consigo, ¿Por qué? El racismo estructural pesa en nuestras espaldas, siempre está a la orden del día. Hoy veo que la marca Calvin Klein toma el guante, coloca en sus portadas a una Jari Jones hermana trans afrodescendiente, gorda, como símbolo de los nuevos cambios que vienen a este mundo, ella desde su activismo enuncia su militancia como la incomodidad que genera su existencia en múltiples espacios. Eso me hace reflexionar muchas cosas.
Recuerdo cuando era chica, miraba en la pantalla de televisión muchas novelas, era fanática, me encantaba llegar de la escuela en esas tardecitas salteñas comiendo mandarina bajo el sol mirando con mi mama a ver que le pasaba a la protagonista con toda la mariconada de por medio. Una novela que me quedo fue “Tu Mundo y el Mio” con Nohely Arteaga y Daniel Guerrero, la presentación ella con su pelo largo, su tez muy blanca se paseaba por barrios, con personas muy lejanas a ella, camino a la chamba tomando el colectivo para la capital, con una musiquita de fondo le ponían cuando la presentaban ,su pureza ,su hermosura, el chongo salía de un auto hiperlujoso de recoleta una vida de sueños, de sueños de blancos y al final se besaban porque la rescataba de la pobreza , la vestían y quedaba como una mas del circulo de Daniel Guerrero gran detalle todo bonito. Con mi madre nos atragantábamos con las mandarinas el ideal de vida que nos querían vender. Pero me tarde en darme cuenta de la trampa ¿Quiénes eran las llamadas sirvientas que limpiaban y tenían la taza de té con guantes blancos en esas novelas? Mujeres blancas, que, si se cambiaban de vestuarios no escapaban de la clase media porteña promedio, eran actrices y eso ya era una línea invisible, me buscaba pero no había actrices con mi color de piel, con el color de piel de millones de argentinxs repartidxs en el país.
Desde hace un tiempo hasta ahora, se me llenan los ojos de lágrimas pensando en que se vienen los nuevos cambios o dicen venir, cuando vemos una travesti, digo una travesti en los medios, ya tenemos que ser agradecidas a la Trava Madre Lohana Berkins y a todas la otras que lucharon por la ley, por un lugar, por estar de dia caminando, porque las travas no nacimos de un repollo, vinimos de nuestras madres biológicas pero nos acobijaron muchas travas madres y tias.
En esta historia, de lucha por existir, también luchamos para ser reconocidas, para ingresar a espacios, y de forma colectiva, quiero ver travas como yo en televisión para que esos Danielitos salteños que se buscan sepan que tienen una esperanza para soñar, y pueden tratar de ser lo que quieren ser. Tenemos que pensar en grande, como algunas travas marronas indias pensamos ¡Porque lo personal es político!
¿Se imaginan una gigantografias en la vía pública de buenos aires, donde haya una trava-marron/indígena- atrevida mirándolos a todos ustedes? Una nueva cosmovisión del mundo que queremos ver.
¿Se imaginan que estemos en una publicidad? Sobre todo porque somos todes en su gran mayoría diverses. ¿Que una novela/serie en horario central sea una Trava Marrona Indígena?
Para mi seria el sueño de recuperar nuestra historia, la de mi madre, la de mi abuela y verme reflejada como artista con trabajo, aspirar a una real diversidad donde estemos todes, y donde el cambio no solo sea un vestuario, sino que llenemos la pantalla de colores, de rasgos, de identidades que reflejen nuestra realidad. Nos atrevamos a soñar.
¿Se imaginan una gigantografias en la vía pública de buenos aires, donde haya una trava-marron/indígena- atrevida mirándolos a todos ustedes? Una nueva cosmovisión del mundo que queremos ver.
¿Se imaginan que estemos en una publicidad? Sobre todo porque somos todes en su gran mayoría diverses. ¿Que una novela/serie en horario central sea una Trava Marrona Indígena?
Para mi seria el sueño de recuperar nuestra historia, la de mi madre, la de mi abuela y verme reflejada como artista con trabajo, aspirar a una real diversidad donde estemos todes, y donde el cambio no solo sea un vestuario, sino que llenemos la pantalla de colores, de rasgos, de identidades que reflejen nuestra realidad. Nos atrevamos a soñar.



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